La serie Buzz fomenta la diversión entre padres e hijos
Un reciente estudio de P.A.C. Research and Education destaca el valor didáctico e interactivo que aportan los juegos de Buzz! a las familias.
Conclusiones más importantes del estudio:
* Los juegos sociales favorecen las relaciones familiares: frente a la falta de tiempo para relacionarse padres con hijos fuera de la rutina diaria, fomentan que los miembros de la familia disfruten juntos de más horas en un ambiente lúdico, divertido y relajado.
* Mejora el ambiente familiar: al disfrutar de más tiempo de ocio juntos, la confianza de los hijos hacia los padres aumenta lo que deriva en una mejora del diálogo en el hogar.
* Cambia la percepción negativa de los padres ante los videojuegos: Desaparecen los miedos de los progenitores a que sus hijos se vuelvan seres aislados, o que jugar con las consolas fomente su agresividad. Ven en los juegos sociales una invitación a la participación, la interacción, y la relación con familiares y amigos.
* Los padres conocen más a sus hijos: Divirtiéndose juntos, los más jóvenes ‘enseñan’ a sus padres sus juguetes, y cómo se divierten y utilizan las nuevas tecnologías.
* Aportan valores didácticos: el contenido de los juegos con preguntas a las que contestar rápidamente, favorece el aspecto cognitivo, los reflejos y el aprendizaje. Los padres observan y conocen las conductas de sus hijos frente a nuevos retos y desafíos, para ver cómo se desenvuelven.
* Una manera de relajar el estrés de los adultos: La acelerada vida diaria llena de responsabilidades, limita la vida familiar. Los juegos sociales son un modo de que los padres disfruten con sus hijos desestresándose y olvidando las tensiones del día a día.
* Una alternativa perfecta a los tradicionales juegos de mesa: Consiguen reunir alrededor de ellos a todos los miembros del hogar como en anteriores generaciones lo hacían juegos clásicos como el Parchís o la Oca, consiguiendo que niños y adolescentes pasen más tiempo en casa durante sus horas de ocio.